Financiación

Tesorería en tensión: cómo financiar el circulante sin ahogar el negocio

Descuento de pagarés, líneas de crédito, factoring o confirming. Cuándo tiene sentido cada uno.

10 de abril de 20266 min de lectura
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Oficina de una pequeña empresa

Muchas empresas que cierran el año con beneficios pasan apuros en mayo. No es un problema de rentabilidad: es un problema de calendario entre cobros y pagos.

Identifica primero el desfase

Antes de pedir financiación conviene medir el periodo medio de maduración: cuántos días pasan desde que pagas a tus proveedores hasta que cobras de tus clientes. Si ese número crece, la solución no siempre es más crédito; a veces es renegociar plazos o revisar la política de cobros.

Las herramientas, por orden de coste

  • Póliza de crédito. Flexible: pagas por lo dispuesto. Ideal para desfases puntuales y recurrentes.
  • Descuento de pagarés y facturas. Adelantas cobros concretos. El coste depende del plazo, del tipo y de las comisiones de estudio, y el riesgo del librado sigue siendo tuyo salvo pacto contrario.
  • Factoring sin recurso. Más caro, pero traslada el riesgo de impago a la entidad y puede sacar la deuda del balance.
  • Confirming. Ordena tus pagos a proveedores y les permite anticipar cobros sin consumir tu propio riesgo.

El error más común

Financiar circulante con préstamos a largo plazo, o al revés: comprar maquinaria tirando de la póliza de crédito. Cada necesidad tiene su producto, y desajustar los plazos es lo que termina generando tensiones estructurales.

Prepara bien el expediente

Dos ejercicios cerrados, impuestos del año en curso, pool bancario actualizado y una explicación clara del destino de los fondos. Un expediente bien presentado no sólo se aprueba antes: se aprueba en mejores condiciones.

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