5 seguros que toda familia debería tener (y no siempre tiene)
Protege lo que más importa con las coberturas esenciales para tu tranquilidad, sin pagar de más.

No se trata de contratar más pólizas, sino las adecuadas. Estas cinco cubren los escenarios que de verdad pueden desestabilizar la economía familiar.
1. Multirriesgo del hogar
El más extendido y, a la vez, el peor dimensionado. El error habitual es asegurar mal el continente —el valor de reconstrucción, que no es el precio de mercado— o quedarse corto en el contenido. Revisa también la cobertura de daños por agua y la responsabilidad civil incluida.
2. Seguro de vida
Especialmente si hay hipoteca o hijos a cargo. La pregunta correcta no es "cuánto capital contrato", sino cuánto necesitaría mi familia para mantener su nivel de vida y durante cuánto tiempo. Recuerda que no estás obligado a contratarlo con el banco de la hipoteca.
3. Salud
Complementa la sanidad pública reduciendo tiempos de espera en pruebas y especialistas. Conviene comparar cuadro médico, copagos y carencias, que es donde están las diferencias reales entre compañías.
4. Responsabilidad civil familiar
A menudo va incluida en el seguro de hogar, pero con límites bajos. Cubre los daños que tú, tus hijos o tu mascota podáis causar a terceros. Es de las coberturas más baratas en relación con el riesgo que evita.
5. Decesos
Discutido, pero práctico: evita a la familia una gestión y un desembolso en el peor momento. Compara si la póliza es de capital o de prestación de servicios, porque no es lo mismo.
Revísalos cada dos o tres años
Las circunstancias cambian: nace un hijo, se amortiza la hipoteca, se reforma la casa. Una revisión periódica suele traducirse en mejor cobertura por el mismo dinero, o en el mismo seguro por menos.
