Herencia con varios herederos: qué hacer cuando nadie se pone de acuerdo
El proindiviso es una de las situaciones que más conflictos genera. Estas son las salidas posibles.

Tres hermanos heredan el piso de sus padres. Uno quiere venderlo, otro prefiere alquilarlo y el tercero vive en él. Es una de las situaciones más frecuentes en nuestro despacho, y también una de las que más se enquista.
Primero, ordenar la sucesión
Antes de decidir nada hay que tener la herencia aceptada y adjudicada, el impuesto de sucesiones liquidado y la titularidad inscrita. Sin eso, cualquier acuerdo posterior es papel mojado. El plazo del impuesto es de seis meses desde el fallecimiento, prorrogables otros seis si se solicita a tiempo.
Las cuatro salidas del proindiviso
- Que un copropietario compre al resto. La más limpia. Requiere una valoración aceptada por todos y, casi siempre, financiación.
- Extinción de condominio. Fiscalmente suele ser más eficiente que una compraventa entre hermanos, porque tributa por AJD y no por ITP. Es la vía que más dinero ahorra cuando encaja.
- Venta conjunta a un tercero y reparto del precio. Sencilla si hay acuerdo sobre el precio mínimo.
- División judicial. El último recurso cuando no hay acuerdo. Termina habitualmente en subasta, con precios sensiblemente inferiores al mercado y costes de procedimiento.
Mientras tanto, ¿quién paga qué?
Los gastos del inmueble —IBI, comunidad, suministros, derramas— corresponden a los copropietarios en proporción a su cuota, viva quien viva en él. Dejarlo por escrito desde el principio evita buena parte de los conflictos.
Valoramos el inmueble, calculamos el coste fiscal de cada salida y mediamos entre las partes para llegar a un acuerdo.